domingo, 26 de febrero de 2017

Diferencia entre la Intolerancia a la lactosa y la alergia a la proteína de leche de vaca

A raíz de todo esto del gluten, y de la aceptación o el interés que ha tenido, he pensado en hacer algunas entradas de salud, donde explique que son algunas cosas relacionadas con las intolerancias y las alergias alimentarias, por supuesto bastante resumido y de una manera cercana, ya que no soy médico, sino paciente. Hoy hablaremos de qué es la intolerancia a lactosa y qué es la alergia a la proteína de leche, para que entendáis que no existe la alergia a la lactosa, y por qué hay personas a las que les hace daño la leche sin lactosa.



¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

En la intolerancia a la lactosa se ven involucradas dos partes, la "lactosa" que es el azúcar que contiene la leche, y la "lactasa" que es la enzima encargada de descomponer la lactosa en el intestino para que pueda ser digerida

La leche es un producto específico para a los bebés o las crías de los mamíferos, por tanto cuando el indivíduo es adulto no hay necesidad de que se alimente de leche, y de manera natural deja de producir esa enzima, la lactasa. Pero en nuestra sociedad, desde hace miles de años, para sobrevivir al hambre, el ser humano se adaptó a consumir leche de vaca, algunos seres humanos desarrollaron la capacidad de seguir produciendo lactasa y la transmitieron genéticamente a sus descendientes, pero hay una gran parte de la población que no produce esa encima (o produce muy poca) y por tanto no digiere el azúcar de la leche, la lactosa. Parece ser que cada vez hay más gente que no es capaz de digerir la lactosa.

¿Qué sucede cuando la lactosa llega al intestino y no puede ser digerida? la respuesta es que fermenta, y produce una serie de síntomas muy característicos hasta ser expulsada, es decir, se producen gases, inflamación y dolor abdominal, nauseas, ruidos intestinales y diarreas. Cuanto más intolerante a la lactosa se es, más fuertes son estos síntomas. También puede provocar dolor en brazos y piernas, y cansancio extremo.

La solución es tomar leche sin lactosa (qué en realidad es leche a la que le añaden lactasa, la enzima que permite digerir la lactosa), o dejar la leche y tomar bebidas vegetales como la leche de soja,  de arroz, almendra o avena.


¿Por qué me sienta mal la leche sin lactosa?

Hay personas a las que les sienta mal la leche sin lactosa, incluso les produce los mismos síntomas citados arriba para los intolerantes a la lactosa, una posible causa es que sean alérgicos a la proteína de leche de vaca. En este caso estamos hablando de una alergia alimentaria, el sistema inmune identifica dicha proteína como potencialmente peligrosa, atacándola mediante sustancias químicas como la histamina, y entonces es cuando se producen todos esos síntomas o bien gástricos, o bien los síntomas alérgicos qué en general conocemos, cómo la aparición de habones, hinchazón de la garganta, labios, oídos u ojos, picor, etc. También el cansancio, que está muy presente en las personas que están padeciendo una alergia.


¿Cómo se diagnostican?

Intolerancia a la lactosa: es tan común que tu propio médico puede dar por hecho que eres intolerante simplemente al ver los síntomas que tenías al tomar leche, y como desaparecen después de hacer una dieta de exclusión, es decir, de dejar de tomar lácteos. Pero también, tu médico de cabecera puede enviarte al médico especialista en gastroenterología para que te haga pruebas concretas (prueba de hidrógeno en alimentos, tolerancia a la leche o muestra de heces) y conseguir un diagnóstico más específico.

Alergia a la proteina de leche de vaca: es mucho más fácil, porque tu médico de cabecera puede pedir que averigüen en un análisis de sangre si eres alérgico a la proteína de leche de vaca, también puede enviarte a que te hagan una punción alérgica.


¿Cuál es la solución?

Intolerancia a la lactosa: dependiendo de lo grave que sea la intolerancia, se elimina totalmente la leche o se sustituye por leche o productos sin lactosa. Las personas que tienen una intolerancia leve pueden comer algunos alimentos, pequeñas cantidades, por ejemplo, pueden tolerar la leche y el queso de cabra, porque tiene muy poca lactosa, o los quesos curados o viejos de vaca. Pero si la intolerancia es grande, les harán daño incluso estos alimentos.

Alergia a la proteína de leche: hay que eliminar la leche por completo, de nuevo, si la alergia no es muy severa, se pueden comer pequeñas cantidades, pero si es grande y peligra la vida, por ejemplo, si se produce anafilaxis, hay que eliminar la leche por completo. Por otra parte hay estudios modernos que sugieren que algunos alimentos, si se eliminan por completo durante varios años y se vuelven a introducir en pequeñas cantidades poco a poco, pueden volver a consumirse sin que se produzca una reacción alérgica (doy fe de que funciona, porque a mi me ha funcionado con la sandía, la pera y la lechuga), en este caso tendrías que eliminar la leche por completo si quieres intentar introducirla dentro de algunos años.

También quería puntualizar, que en muchos sitios te especifican que te controle todo esto un médico, o un dietista, o el especialista, pero con la situación económica por la que está pasando este país, la sanidad no está en su mejor momento, y simplemente te dejan a tu aire, no es fácil que te envíen al especialista, los propios médicos de cabecera te dicen que eres intolerante y qué deberías hacer, incluso te dicen "hay muy buenos médicos de pago", y nada más. 

Espero que toda esta información os haya ayudado, recordad que no soy médico pero sí soy intolerante a la lactosa y alérgica a la proteína de leche.
Es un texto original de IsaLot, todo los derechos reservados.



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